La ministra de Educación, Gina Parody, renunció a su cargo

La ministra de Educación, Gina Parody, que estaba en licencia de dos meses para apoyar la campaña del Sí en el plebiscito renunció este martes a su cargo como ministra. Esta es la primera de las renuncias que se dicen se producen como eco por los resultados del plebiscito.

He presentado al presidente Juan Manuel Santos mi renuncia por considerar que cumplí un ciclo sirviéndole a los jóvenes y niños del país”, señaló Parody al hacer un corto balance acerca de lo que sucedió en su cartera.

Afirmó que cumplió un ciclo “demostrando que la igualdad en Colombia sí es posible: la educación de calidad ha dejado de ser un privilegio de ricos”, afirmó.

Siempre conté con el apoyo de un equipo comprometido”, dijo en agradecimiento a las personas que la acompañaron en su paso por el Ministerio, y agradeció al presidente de la República el respaldo dado mientras estuvo al frente del ministerio.

“Creo firmemente que con paz, educación e igualdad de oportunidades, Colombia podrá sembrar un futuro mejor y seguiré trabajando con disciplina y sin descanso por ese sueño”, señaló.

La salida de la ministra desde hace dos meses del ministerio se veía como una renuncia discreta ante las multitudinarias marchas que se dieron entre padres de familia, religiosos y docentes contra la Cartilla ambientes escolares libres de discriminación.

Ser Pilo Paga su programa bandera a lo largo de sus dos años de gestión. “Demostramos que lo importante no es cuánto tienen los jóvenes en su bolsillo, sino lo que tienen en la cabeza, permitiendo el acceso de los estudiantes más pobres y talentosos a educación de alta calidad con el programa “Ser Pilo Paga”. Esta iniciativa actualmente beneficia a más de 20.000 estudiantes y llegará a 20.000 más”, afirmó en su carta de renuncia.

Analistas han indicado que la figura de Pardoy jugó como espada de doble filo para que se diera el resultado del no. Iglesias cristianas y familias conservadoras asociaron losacuerdos de paz con la llamada “ideología de género”.

POR SANTIAGO CÁRDENAS H. Y COLPRENSA |